
Ella podría estar pensando algo así:
¿dónde estás que no te veo?
¿qué más me quieres hacer?
Siempre he cumplido tus órdenes, tus deseos los he realizado con prontitud.......Aunque bien mirado, no me disgusta estar así. Y lo sabías, lo sabías hace tiempo. Entonces, ésto no es un castigo, claro. Supiste interpretar mis palabras aunque yo pensara que no querías o podías.
No te preocupes, así me quedo a hacer todas las horas extras que me pidas.
Es algo tentador a lo que nadie podria recistirse.
nos vemos
hola soy fanatico del bondage desde que tengo conocimiento y quisiera encontrar a una dama que quiera compartir esta experiencia.un saludo