El bondage debe ser siempre y en todo momento un disfrute para todas las partes que se ven involucradas en él.
Para que ésto sea así es absolutamente necesario que se mantenga una conversación antes de empezar a "jugar". Exponer lo que apetece a cada uno y lo que no; sabiendo hasta dónde se puede llegar y dónde hay que parar. Si se ha pactado así, tiene que ser así, y no llegados al caso, estirar un poco más el juego porque a una de las partes le apetece que así sea. Es lo último que se debe hacer.
Para el bondage es fundamental ponerse a realizarlo en perfecto estado, físico y mental. Quedando por supuesto completamente descartada cualquier tipo de sustancia o droga. En cuanto al alcohol pues no conviene beber mucho, por el mismo motivo; es decir, en el momento que se pierde la lucidez ya llega el peligro. En resumen: el alcohol es igualmente desaconsejable, aunque sea en pequeñas cantidades, tanto en la persona atada como a la que ata.
Si vas a pasar un rato con juegos de dominación-sumisión, spanking, bondage, etc., considera que es como si fueras a conducir. No te metas nada.